lunes, 14 de noviembre de 2016

Trump dará un giro completo a la estrategia de Estados Unidos en Siria

El general Michael Flynn
Según DebkaFiles, un medio oficioso de la inteligencia israelí (1), durante su entrevista preparatoria del transpaso de funciones, Obama ha informado a Trump de que se dispone a rearmar a sus peones sirios y kurdos para que tomen Raqqa. También ha enviado nuevos equipos de dirección del Pentágono encargados de guiar a dichas tropas en el asalto de la capital del Califato Islámico. Los suministros incluyen material de combate sofisticado, sobre todo misiles anticarro y suelo aire.

La precipitación con que Obama está tomando sus últimas decisiones en Siria, aseguran los israelíes, no responde a las necesidades tácticas del campo de batalla sino a lo que se está convirtiendo en la pesadilla de la región: la alianza ruso-turca que, como adelantamos en una entrada anterior (2), se disponía a asaltar Raqqa de forma conjunta. En dicha alianza los israelíes meten también a Trump y ese es el motivo de que Obama se lo haya dejado claro al nuevo Presidente, poniéndole ante los hechos consumados.

Si la noticia es cierta, desde luego que no tiene desperdicio. Según DebkaFiles, Trump ya está en contacto con el Kremlin y con Erdogan, al menos sobre lo que concierne a la guerra de Siria, por lo que sus palabras durante de la campaña electoral no eran un brindis al sol. Estados Unidos se dispone a dar un giro completo a su estrategia en Siria y ya ha enviado a algunos oficiales del Pentágono en la reserva para observar la evolución de los acontecimientos.

Las informaciones de los militares israelíes aluden a un verdadero enfrentamiento entre Obama y Trump en torno a la Guerra de Siria que, de ser cierto, explicaría las desavenencias observadas hace un año dentro algunos sectores del servicio de inteligencia del Pentágono que mostraron su desacuerdo con Obama y con la CIA y fueron destituidos de sus cargos. También hablamos sobre ello en su momento (3). Nos estamos refiriendo al grupo de oficiales que rodeó al general Michael Flynn y que ahora forma parte del equipo de campaña de... Trump.

Dichas fuentes indican, además, que rusos y turcos están dispuestos a atacar y destruir a todos los convoyes de suministros que traten de reforzar a las tropas sirias y kurdas bajo la tutela de Estados Unidos, y que Trump está de acuerdo con ello. Dadas las estrechas relaciones entre Trump y Netanyahu, que ha sido el primero en visitar al nuevo Presidente, hay que añadir que también Israel apoya esa salida a la Guerra de Siria.

Por la precipitación con la que se están desarrollando los acontecimientos, no cabe duda de que ambas partes, Obama y Trump, tenían la decisión tomada de antemano y que la llegada de Trump a la Casa Blanca es el reconocimiento de una estrepitosa derrota del imperialismo estadounidense en Siria y ante su más feroz enemigo: Rusia.

El papel de Turquía en la nueva situación de Oriente Medio, que se sigue desconociendo, merecería un capítulo aparte. Por ahora nos basta indicar una coincidencia nada casual que cierra este círculo como una pescadilla que se muerde la cola: el día mismo de las elecciones, The Hill publicó un artículo del general Flynn (4) que versa sobre... Turquía. No es que el general destituido tome partido abiertamente por Erdogan, sino algo peor: afirma que en la polémica que mantiene con Estados Unidos sobre el caso Gülen, tiene razón el Presidente turco.

El artículo de Flynn tuvo que haber sido escrito antes de las elecciones, en plena campaña electoral y tiene el tufo lógico de la misma, pues asegura que el clérigo islamista tiene una evidente conexión con la banda de Hillary Clinton, de la que fue un contribuyente activo.

La aguda comparación que hace el general entre Gülen hoy y el ayatollah Jomeini en 1978 también se debería prestar a la reflexión. Poco antes de la revolución iraní, Jomeini estaba exiliado en Francia como Gülen lo está en Estados Unidos. Si no le entendemos mal, el general está comparando indirectamente a Erdogan con el sha de Persia, el olvidado Reza Palevi, una verdadera marioneta del imperialismo durante décadas. Aunque no es muy claro ni coherente, quizá Flynn pretenda advertir que Estados Unidos debe ponerse del lado de Erdogan y no desestabilizar el país para promover su caída.

Se nos ocurren además otro tipo de insinuaciones de la peor especie, típicas de estos momentos perdidos en el transpaso de poderes entre dos inquilinos de la Casa Blanca, como la “Sorpresa de Octubre” que tuvo lugar durante la crisis de los rehenes en Irán, cuando Reagan le jugó una mala pasada a Carter, que aspiraba a la reelección. ¿Le está advirtiendo Flynn a Obama de que no les haga juego sucio durante el periodo de transición?

Al margen de ese tipo de especulaciones, los acontecimientos parecen tomar un nuevo cariz en Oriente Medio y eso es lo realmente importante. Ya saben aquel viejo refrán chino de los tiempos en que los barcos eran de vela: “Para navegar a favor del viento hay que saber hacia dónde sopla”.

(1) http://www.debka.com/article/25776/Obama-hits-Trump-tie-with-Putin-Erdogan-on-Syria
(2) https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.ro/2016/11/turquia-prepara-un-ataque-de-gran.html
(3https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com/2015/12/la-revuelta-de-los-generales.html
(4) http://thehill.com/blogs/pundits-blog/foreign-policy/305021-our-ally-turkey-is-in-crisis-and-needs-our-support#.WCPhv1d4UUU.twitter 

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